Santiago Perez en una comisión del Parlamento de Canarias

Santiago Pérez se estrenó el pasado miércoles en el Parlamento de Canarias como portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, con la personal intención de que el PSOE tenga un espacio propio y diferenciado en la política canaria. Insistiendo en esa idea, Pérez propone una nueva declaración de impacto ambiental para sacar al Puerto de Granadilla del ámbito judicial, censura la falta de liderazgo, los complejos y obsesiones del Gobierno Rivero, y define las prioridades socialistas en estos tiempos de crisis económica.

– Treinta mil personas acudieron el sábado a la manifestación contra el puerto de Granadilla…
– Tenerife cuenta con una ciudadanía cada día más mentalizada ante la necesidad de armonizar el desarrollo la preservación del medio ambiente. Eso es un activo, no un pasivo, como algunos pretenden plantear. Yo creo que el éxito de convocatoria de la manifestación del sábado es producto de la inquietud y desconfianza que en amplios sectores de la ciudadanía de Tenerife ha creado el modo de hacer del Gobierno de Canarias. por otro lado, y a estas alturas, las grandes premisas sobre las que se elaboró la declaración de impacto ambiental de febrero de 2003 son falsas como ha venido a demostrar el tiempo. Es falso que el Puerto de Santa Cruz quedaría saturado entre 2007 y 2008. De hecho, en 2008 no se ha alcanzado ni la capacidad de almacenaje y movimiento. La premisa de que el puerto no era ampliable resultó ser falsa también. A partir de 2004 se comprometieron inversiones que se han ido ejecutando, y que doblan su capacidad de movimientos hasta los 1.800.000 teus año, sólo con las inversiones ejecutas desde 2004 en los ámbitos del Dique del Este y del Bufadero, es decir, al margen del frente marítimo de Santa Cruz. Además, cualquier persona que lea la declaración de impacto ambiental de 2003, ve que en ella se minimizan el impacto sobre los recursos ambientales. En un marco legal en el que la Unión Europea y la legislación española y canaria estimulan el derecho de información, participación y el acceso a los tribunales, lo que ha ocurrido estaba servido.

– La paralización de las obras puede mantenerse durante varios años…
– Yo creo que sí. La ejecución de las obras del Puerto esta bloqueada hasta que se tramite el contencioso, porque las medidas cautelares del TSJC están adoptadas. El tiempo se ha detenido.

– ¿Cree que sólo cabe esperar a la respuesta de los tribunales?
– Hay que esperar, desde luego. Pero se puede ir haciendo algo: Yo creo que el Gobierno debería iniciar con todas las garantías de transparencia, información y participación, un nuevo procedimiento para aprobar una nueva declaración de impacto ambiental, que responda a la realidad del nuevo proyecto. Porque el puerto que se quiere construir ahora no es el mismo macropuerto. Yo pedí en 2004 esa nueva declaración de impacto ambiental, y la pido de nuevo ahora, para que se justifique la necesidad o conveniencia para los intereses de Tenerife de esa nueva infraestructura portuaria, parta que el estudio de impacto ambiental analice en serio las verdaderas repercusiones ambientales del proyecto, y a partir de ahí se planteen con rigor las posibles alternativas de ubicación y diseño. Si todos esos pasaos se dieran en un clima de transparencia y participación social y se definieran medidas para corregir o compensar las consecuencias ambientales reales que produzca la construcción.

– Un nuevo estudio de impacto ambiental puede durar cuatro años…
– Nadie puede decir que sea una pérdida de tiempo, porque el cronómetro está parado. Yo creo que la tramitación puede tener la misma duración que el propio contencioso jurídico, pero si se llegara a una solución de este tipo por consenso, las decisiones dejarían de estar en la esfera judicial y pasarían al ámbito social y político, que nunca debieron abandonar.

– Habrá acusaciones de fomentar el paro…
– Quien las haga será un irresponsable. Es el TSJC quien ha decidido la paralización cautelar de las obras. Y en cuanto al paro, lo que puedo decirle es que en Canarias se está produciendo un incremento espectacular del paro que no tiene nada que ver con la paralización del puerto de Granadilla. Podemos estar cerca del 25 por ciento. Algo que es explicable si lo analizamos desde el punto de vista de cómo ha funcionado nuestra economía, con un crecimiento vertiginoso y sobre un polo muy potente, el de la construcción y el turismo. Y la construcción está siendo el sector más afectado por el paro. Yo oigo al Gobierno hablar como si acabara de llegar, diciendo que es necesario reorientar la economía canaria para no sustentarla sobre unas bases tan desequilibradas, dependiendo casi exclusivamente del binomio construcción-turismo.

– También los ayuntamientos socialistas apostaron por ese binomio.
– El marco económico lo fijan –hasta donde pueden- los Gobiernos. Pero además, yo no reniego de la construcción y el turismo. Lo que digo es que desde las instituciones públicas hay que acometer una reestructuración para que la oferta turística no funcione como si fuera un subproducto de la construcción. Que crezca como consecuencia de las expectativas del propio negocio turístico, para conseguir que Canarias mantenga el turismo ofreciendo calidad en el entorno. Nuestra economía depende y –en mi opinión debe seguir dependiendo del Turismo. Pero eso no es incompatible con un esfuerzo para diversificar la economía. Desde luego, eso no depende sólo de las instituciones públicas, porque estamos en una economía de mercado. Pero a largo plazo se pueden acometer cambios. Y Coalición y el PP han dispuesto de ese largo plazo para hacer la tarea, porque llevan más de 15 años monopolizando el Gobierno de Canarias. Ellos si han tenido tiempo para cambiar las cosas y hacer frente a una situación de desequilibrio, en el que los sectores primario e industrial han perdido pujanza en la aportación al empleo.

– El miércoles, en el Parlamento, el consejero de industria habló de la urgente necesidad de realizar un dictamen de la situación del sector industrial…
– Sí, si no fuera un asunto tan serio, se lo podría tomar uno a broma. Mire, el Gobierno funciona a base de gestos propagandísticos, y no se para en nada. A veces resulta impúdica su actitud, como ahora con esta propuesta de distribución de alimentos.

– ¿Le parece mal la propuesta?
– Si Paulino Rivero fuera un gobernante que hubiera utilizado todos los recursos a su alcance para hacer frente a la crisis, esa especie de alarde de atención a los más necesitados sería creíble. La distribución de alimentos se viene haciendo por las Ong’s, y si las instituciones deben implicarse, debería hacerse a través de los ayuntamientos, como se ha hecho hasta ahora, y como –probablemente, por desgracia- vamos a tener que hacer aún más en el futuro. Un Gobierno parecido a este y a sus antecesores no puede pasar página cada vez que le conviene, ha ido haciendo decaer algo tan básico como los comedores escolares, pues está perdiendo una oportunidad en esta crisis para que las familias más necesitadas tengan unas comidas equilibradas para sus niños. Eso sí es acción de Gobierno, no los alardes de beneficencia. Este Gobierno tiene un montón de bazas en sus manos que no aplica para hacer frente a la crisis. Eso se ha puesto de manifiesto en estos días con los Presupuestos para 2009.

– Ustedes tampoco parecen haber estado muy dispuestos a colaborar…
– El PSOE ha estadio dispuesto a negociar con el Gobierno. Hemos hecho muchas propuestas, en el debate presupuestario metimos 273 enmiendas, prácticamente rechazadas en su totalidad. ¿Cuál era la lógica que animaba esas enmiendas? Una apuesta por el recorte de los gastos superfluos, no del gasto corriente, porque los servicios funcionan con gasto corriente. Y un estímulo importante de la inversión. Los presupuestos de 2008 y los de 2009 en términos de inversión decrecen en términos constantes. Este Gobierno empezó a hablar de la crisis muy prematuramente, considera que es un gran mérito haberlo hecho y crítica a Zapatero que se negara a reconocer la crisis hasta que estaba encima. Y ahí se paran. Porque si ponen en contraste los presupuestos del Estado y los de Canarias le daría vergüenza. En los del Estado, la inversión para Canarias creció en 2008 un 20 por ciento, y este año sigue creciendo 33.000 millones, de los que 8.000 son para lo que se llama el ‘plan Zapatero’, una iniciativa atinada que el Gobierno de Canarias debería imitar.

– Se ha reunido con los interlocutores sociales…
– Paulino Rivero tiene que poner sobre la mesa propuestas, no sentarse a preguntarles a los interlocutores sociales qué hay que hacer. Si él no lo sabe, o no se le ocurre, que se quite de enmedio y permita a otros hacer el trabajo. El liderazgo es imprescindible para hacer frente a la crisis, y este Gobierno no proyecta liderazgo, entre otras cosas porque tiene a un vicepresidente, José Manuel Soria, que está en la práctica al frente del Gobierno, y no está en condiciones para ello. ¿Cual es el mensaje que proyecta el señor Soria a los empresarios y emprendedores? El de que hay que obsequiarle para que él responda. Este es el mensaje, el peor mensaje.

– Pero el Gobierno si está preocupado por controlar los mensajes.
– Obsesionado. Tiene auténticas obsesiones. La obsesión por aumentar el gasto de la televisión y de la radio canaria es verdaderamente grotesca en tiempos de crisis. Como la obsesión por la policía.

– El gobierno Zapatero a acabado
por apoyar la Policía…
– No. El proyecto de ley que se aprobó, con el apoyo del PP, contenía una serie de disposiciones contrarias a la Constitución. Al cabo de unos meses, aplicando lo que dispone la Ley orgánica del Poder Judicial, el Gobierno de Canarias y el de España se reúnen para tantear si puede evitarse la presentación del recurso de inconstitucionalidad, y en esa reunión, el Gobierno de Canarias da marcha atrás y retira todos los elementos no constitucionales. Tiene que revisar en seis meses las competencias de control de explosivos, seguridad privada, control del litoral, prácticamente todas las de policía judicial, y una muy importante que el Gobierno de Canarias pretendía arrogarse, que es la de organizar la Policía Canaria manejando el Gobierno los efectivos de las policías locales, algo que no puede hacer, porque es competencia municipal. Mire, han cedido en todo. Sólo van a tener funciones de custodia de los edificios públicos y de escolta de losa gobernantes,. Ellos lo que quieren es tener una fuerza armada que les haga el saludo, que de la impresión que parezca que tienen un Estado de juguete. Pero para la población no es una prioridad en estos momentos de crisis, por mucho que la Televisión del Gobierno intente que así sea, convirtiendo todos los días su programación en una suerte de rosario de sucesos abracadabrantes. Un flaquísimo favor que se le hace desde el Gobierno a la economía turística.

– El miércoles se estrenó usted como portavoz, el mismo día que Saavedra pedía reducir la crispación política en Canarias. ¿Va a ser usted un elemento crispador?
– En la política canaria se utiliza más de lo debido la caricatura, pero las caricaturas son eso, caricaturas, y la realidad va poniendo las cosas en su sitio. La aspiración del Gobierno es que no haya oposición, y yo aclaro que lo que no va a hacer el PSOE es la política que el Gobierno quiere que hagamos. Mire en el PSOE sabemos que dependemos sólo del apoyo de la ciudadanía y de nuestras propias fuerzas. Estamos abiertos a pactos, gobernamos en pactos en algunos municipios de Tenerife, pero no nos vamos a pasar el tiempo hablando de eso, eso son ensoñaciones.

– Es usted portavoz por representar la línea de López Aguilar en Tenerife?
– Eso es visión reduccionista: en todo el PSOE se apoya mayoritariamente a López Aguilar. Ganó el congreso con el 75 por ciento de los votos. Eso, en un partido realmente democrático, como el nuestro, es muchísimo apoyo. Confróntelo usted con los resultados de Paulino Rivero en su propio Congreso, donde perdió desde el poder, lo que es dificilísimo. El congreso de Coalición Canaria ha sido un grito de rebeldía de muchísimos sectores. Lo han ganado las federaciones insulares que se rebelaron contra la agobiante hegemonía de ATI, que además cambiaba las reglas cada vez que le convenía: había alternancia en la candidatura a la Presidencia del Gobierno cuando convenía a ATI, no la había cuando no convenía… Yo creo que también se ha pagado la derogación por Paulino Rivero de uno de las pocas ideas reconocibles de Coalición, la de ejercer su nacionalismo con el compromiso de dialogar con los Gobiernos de España que existan, porque –decían- eso conviene a Canarias. ¿Y ahora porqué no conviene? Porque Rivero antepone su ambición y la de Soria.