veinte-anos-no-son-nada.jpga babor [15 12 89]
Empezó con el mardonazo, hermosos cuernos en la misma frente de Olarte. En la investidura, Mardones es ante el público protagonista, pero tras las bambalinas, la historia discurre por otros derroteros. Felipe necesita más que un humilde voto canario para asentar cómodamente su legislatura. Necesita la no beligerancia de Suárez, y Suárez necesita a la desesperada el apoyo socialista para no desaparecer del todo. Constreñido por Anguita y por Aznar, o pacta con el PSOE un hueco al sol, o tendrá que dedicarse a defender los derechos constitucionales de las feministas y los objetores. Felipe se entrevista en Moncloa dos horas y media con el Duque y se reconocen los papeles invertidos y unos cuantos años más viejos en aquella escena del sofá, con Felipe ofreciendo fuego al entonces presidente del Gobierno. Mientras Mardones cornea a Olarte, el Duque estudia ordenar a los suyos que coloquen cornamenta a la derecha. Como primera medida, el CDS canta villancicos socialistas en Galicia. Pero no sólo allí: el otro día Saavedra recibe una llamada de Ferraz en Pí y Margall. Como Saavedra no está en la Regional, dejan recado a la secretaria: “Oye, dile a Jerónimo que le van a llamar los del CDS para ponerse a su disposición”. Leer +