El jefe de prensa del PP -Juan Santana- no para de innovar. Esta claro que lo suyo son las nuevas tecnologías: después de tupir a los periodistas bombardeando su correo con cortes de voz de las declaraciones de sus patrocinados, ahora ha dado una nueva vuelta de tuerca con la incorporación de pequeñas grabaciones en video de cualquier cosa que haga su señorito Soria.
Sus pequeñas piezas digitales –en el que Juan Santana ejerce de director, iluminador y camarógrafo, y a veces parece que también de guionista- pueden verse en youtube bajo el nombre genérico de ‘Soria en la Red’, o en la web del PP canario, en la que compite con otras maravillosas aportaciones de autobombo. De entre las creaciones más vistosas, hay que destacar la que hizo sobre el viaje de Soria a Guinea Ecuatorial, la de la visita de Soria al editor/director/propietario y etcétera de ‘El Día’ (por cierto: oportunamente retirada de la página web del PP tras la publicación de la declaración de independencia de Canarias que hizo Pepe Rodríguez el 9 de octubre), y una reciente sobre los programas ‘59 segundos’ y ‘El envite’, en la que Soria aprovecha una ‘inocente’ salutación de Águeda Montelongo para sacudirle al periodista Carlos Sosa. Hay muchísimas más, desde luego, pero estas tres son las mejores. En la última, Soria interpreta con estilo consumado el papel de primer actor, y alecciona a una dócil Águeda Montelongo (candidata al Oscar como mejor actriz secundaria) sobre lo solvente que es ‘El envite’ de la tele de Willy García y lo desprestigiado que está ’59 segundos’.
El diálogo entre ambos es tan chiripitiflaútico, y las manifestaciones y disgresiones tan obvias, que todo huele a aquél alegre montaje que fue la representación en el Parlamento de Canarias del sainete de la revista Época y su investigación ‘de encargo’ sobre el ‘GAL canario’. Más de lo mismo y del mismo autor. En realidad, estas coreografías publicitarias de Santana y Soria son otra demostración de que el discurso político actual planea sobre lo epidérmico y accesorio. No se ocupa de las situaciones y los hechos, sino de la venta pública de los mismos. La
política que se hace en Canarias –en el PP, en Coalición y también en el PSOE- es cada vez más palabrería y cada vez menos actuación: se pasan los días hablando de lo que hay que hacer o de lo que no hacen o hacen los otros, pero nadie hace nada más que salir en la tele, en todas las teles, y hasta se crean pequeñas teles propias –eso es ‘Soria en la red’- para salir aún más, sin que los periodistas puedan siquiera tamizar la propaganda. Hoy casi todas las decisiones se articulan en base a los réditos de su presentación pública, no por su efecto o utilidad sobre la ciudadanía. Se dedica más tiempo, más talento y más trabajo a la comunicación que a la gestión de lo público.