Jerónimo saavedra López Aguilar

López Aguilar volvió a desgranar este sábado su crítica feroz contra el Gobierno de Canarias y –de paso, y en obvia referencia a Saavedra- contra quienes en su partido “mueven la colita” por un entendimiento con Coalición. Es cierto que Canarias se encuentra mucho peor que el resto de las regiones españolas en empleo, salarios, cesta de la compra, listas sanitarias, resultados en educación… A pesar de ello, el Gobierno de Rivero prefiere –por ejemplo- gastarse los recursos que se necesitan en empleo, en educación y en sanidad, para crear una policía propia. O para montar un tinglado de comunicación cuyo único objetivo es vender la imagen de quienes gobiernan.

En ese sentido, la crítica de López Aguilar es compartida por muchísimos ciudadanos, incluyendo probablemente a decenas de miles de personas desencantadas, desmovilizadas y alejadas de la política. Después de tantos años de inmovilismo político en las islas, hay mucha gente que piensa que votar no sirve de nada. Eso es más evidente en aquellos lugares dónde gobiernan los mismos equipos ininterrumpidamente desde hace años. En Santa Cruz de Tenerife, por ejemplo, con tres décadas de alcaldes del mismo cuño, la mitad de los votantes pasan olímpicamente de acudir a las urnas.

Ante ese hecho –la desmovilización creciente del electorado de izquierdas-, lo que es difícil es suscribir el discurso de un López Aguilar muy condicionado por el éxito del PSOE en Las Palmas y en Gran Canaria en las últimas elecciones locales y regionales, y en las generales. Aguilar cree posible cambiar el mapa político canario mediante el ‘sorpasso’ electoral a la derecha y los nacionalistas. No para de repetir López Aguilar que lo necesario es eso, pero eso es imposible lograrlo con la actual ley electoral, una ley que no se modificará sustancialmente mientras PP y Coalición gobiernen en comandita. Si el PSOE quiere de verdad ocuparse alguna vez de los problemas de esta región desde el gobierno, sólo podrá lograrlo en coalición con otros grupos, como hace ya en Gran Canaria -con el partido de Román Rodríguez- y como reclama Saavedra, que quizá por ser perro viejo y conocer bien esta región, no tiene tantos prejuicios a la hora de mover la cola ante quien haga falta.

Porque el discurso de López Aguilar convence a los ya convencidos, pero blinda el entendimiento entre Coalición y el PP y –lo que es más grave- cementa las fracturas y contradicciones dentro de Coalición, dónde no todos eran contrarios a un entendimiento con el PSOE, pero cada vez son más quienes lo ven inviable. Hoy y también en el futuro.

En Canarias es esfuerzo inútil y melancólico hacer política sólo desde la denuncia: López Aguilar necesita un ‘plan B’: el PSOE pueden ganar las elecciones durante años y aún así seguir quedando fuera del Gobierno.