a babor
Cuatro diputados, cuatro, consiguieron entre el PIL de Dimas y los Independientes de Fonfín en las últimas elecciones. Con ellos montaron un bonito grupo parlamentario, al que llamaron Plataforma Canaria Nacionalista, que todavía hoy vegeta entre las paredes del viejo Conservatorio de Música de Santa Cruz de Tenerife, hoy cantarín Parlamento.
A uno de los tres diputados ‘pileros’, Juan Carlos Becerra, Coalición Canaria le regaló un partidete nuevo -el PNdL- con puesto fijo en el Conejo Político, para que Becerra y sus colegas hicieran el viaje de vuelta al redil nacionalista. El camino de ida (abandonar Coalición), lo recorrieron Felipe Perdomo (a lo peor porque no le nombraron nada de lo que él quería), y luego Juan Padrón (desairado por la reforma de la ley Electoral), y ahora Pedro Medina (se sentía incómodo en Ican: no cabía). Pero ninguno de los tres que se han ido se alistó a la Plataforma Canaria Nacionalista, seguramente porque nadie se la cree mucho.
Ahora Dimas y Fonfín se han sacado de la manga otra Plataforma: la cosa es que ya no es Canaria y Nacionalista (PCN), sino Nacionalista y Canaria (PNC). Este cambio más fonético que semántico, debe pasar el examen de las urnas, y no todas las cuentas resultan precisamente propicias: con la nueva ley electoral, Dimas y Fonfín necesitarían duplicar sus votos para colarse en Teobaldo Power. Conseguirlo no es precisamente fácil: los votos que aporta Tomás Padrón son tanto como casi nada. Por eso hay que recurrir al Partido de Gan Canaria (unos cuantos votos más) y a los que pudiera sumar el PNC de Alamo, que aún deshoja la margarita. Con Alámo o sin él, siguen sin ser suficientes. Y es precisamente ahí donde juega un papel determimante conseguir apoyos en Tenerife.
¿Qué apoyos? A Dimas se le ha escuchado decir que cambiaría el de todos los diputados díscolos, García Ramos incluído, por el del alcalde menos conocido de la isla. Y es que sus señorías lo son gracias al respaldo electoral a los partidos, no porque sumen personalmente voto alguno, mientras que los alcaldes si cuentan con sus votos propios y directos, las más de las veces contados de uno en uno.
La cosa es que sin veinte mil sufragios en Tenerife, Dimas y Fonfín se quedarán sin pisar el Parlamento la próxima legislatura. Por eso andan a la desesperada buscándolos y ofreciendo el oro y el moro. Por eso -más por el oro que por el moro- se ha creado tanta espectativa.

Colchón:
Dimas y Fonfín se han sacado de la manga otra Plataforma: ya no es Canaria y Nacionalista (PCN), sino Nacionalista y Canaria (PNC)