a babor

Ya saben ustedes que el PP ha decidido apoyar la propuesta de Coalición para introducir en la reforma del Reglamento del Congreso una enmienda que permitirá constituir un grupo parlamentario -una ‘minoría’, en términos camerales- contando con un mínimo de cuatro diputados, en lugar de los cinco que se exigen ahora. Quizá sepan también que el acuerdo no fue incluído en el documento de renovación del pacto entre Coalición y el PP firmado el pasado jueves, seguramente porque al PP le dió verguenza mercadear de forma pública con algo tan escasamente serio como adaptar el reglamento del Congreso a las necesidades de los socios de Gobierno. Si sabemos del acuerdo, es porque Mauricio lo ha anunciado y nadie le ha desmentido desde el PP.
¿Qué necesidad había de rebajar de cinco a cuatro? Es una buena pregunta, sobre todo si se tiene en cuenta que Coalición nunca ha logrado obtener en las elecciones más de cuatro diputados al Congreso. Si ha conseguido constituir grupo propio, ha sido gracias a la técnica de la ‘cesión temporal’ de escaño. Pero ocurre que el actual proyecto de reglamento fija en cinco diputados el mínimo para formar grupo, y además elimina la posibilidad de la ‘cesión temporal’, prohibiendo expresamente el regreso del diputado que deje un grupo parlamentario al grupo abandonado. Y como una cosa es prestar un diputado y otra muy distinta regalarlo, pues lo de Coalición se había puesto muy feo: o se las ingeniaba para sacar cinco diputados en el 2000, o Mauricio tendría que integrarse en el grupo mixto y dejar su adorada portavocía. Total, que Mauricio ha propuesto (y el PP ha aceptado) que sean cuatro los diputados necesarios, pero sólo para los partidos regionales, y sólo para los que consigan el 20 por ciento de los votos en su circunscripción, y cuenten además con el 25 por ciento de la representación en su parlamento autónomo. Nada que oponer a la propuesta, que además le viene muy bien a los del PNV, que -según algunas encuestas- podrían perder su quinto diputado en las próximas elecciones.
La cosa es que no siga restándose. O nos veremos abocados a lo que nos cuenta Luis Carandell en su último libro ‘Se abre la Sesión’: fue en las cortes constituyentes de la Segunda República, y el diputado Balbotín, comunista independiente del PCE, explicaba en los pasillos que había logrado ‘formar una minoría’ con el diputado Jímenez. El radical-socialista Pérez Madrigal, que le estaba escuchando, le espetó: «Eso no es una minoría, señor diputado. Eso es un duo».
Pues eso: que Coalición se ande con cuidado.

Colchón:
Mauricio ha propuesto (y el PP ha aceptado) que sean cuatro los diputados necesarios para constituir grupo parlamentario, pero sólo para los partidos regionales