a babor

Empezó el año del REF ya con mal fario: los alcaldes andaban de gresca a cuenta del reparto del Fondo. Tardaron seis meses en ponerse de acuerdo: reparto provisional y ley pendiente. En febrero, aguantando mecha, Castro firma el Convenio de Carreteras: 200.000 millones en asfalto. Luego vino el Plan Integral de Empleo: otros 20.000 millones. En mayo, Bravo se carga a Nacho González. De paso cesa a Eduardo Jordán. La operación le salió bordada, pero se le escapó un improperio en un pasillo y estuvo a punto de pagarlo caro. Como las desgracias no vienen solas, un par de semanas después se descubre que uno de los ‘colocados’ por Bravo es un espía. Muy divertido. En junio se legalizan 25.000 viviendas clandestinas. Y llega la buena noticia: la cumbre de Amsterdam incorpora al nuevo Tratado de la Unión el Estatuto Permanente. Dura poco la alegría: antes de acabar el mes, Europa manda recado de que el REF está muy crudo: adios a las ayudas a la inversión y las bonificaciones fiscales. Madrid dijo primero que bueno, pero aquí el Gobierno optó por la trinchera. En pleno verano, Castro, cogido el gusto a los convenios, cierra dos más: Obras Hidráulicas (76.000 millones) y Costas (otros 36.000). Antes de irse de vacaciones, el Gobierno aprueba a la zorruna la compra de un edificio que nunca llegaría a comprarse, y también un pastiche de decreto para aplicar la Ley de Sedes que pasó bastante inadvertido, escepto para los funcionarios, alzados en pie de guerra. En septiembre, Europa va lanzada y plantea limitaciones temporales a la Reserva de Inversiones. Nueva bronca: Canarias exige a Madrid más madera, pero Madrid no esta para bailes. Impasse. Octubre trae nueva crisis: la hermana de Rafael de León rompe con el PP y se hace alcaldesa de Arrecife con Dimas y el PSOE. Le costó el puesto a su hermano. Y un récord histórico: cinco consejeros de Agricultura en dos años y medio. En noviembre, segundo Consejo de Ministros: Aznar promete que el REF saldrá bien: «España va bien, el REF también…» Este año ‘Helioduro’ no le tiró pelotas de goma a nadie: mejoramos. Hace quince días, la Unión Europea limitó a seis/ocho años la Reserva de Inversiones. Muerto el debate sobre el REF se acabó la rabia: de pronto a todo el mundo comenzó a parecerle no tan malo. Ahora a esperar que pasen la ZEC por la turmix. Y para acabar: el lunes se firmó el traspaso de competencias a los Cabildos. Mil trescientos funcionarios regionales que cambian de despacho y 18.000 millones que cambian de caja fuerte. Para hacer boca.
1997: sólo un año… no está mal en sólo un año.

Colchón:
Amsterdam incorpora al nuevo Tratado el Estatuto Permanente. Dura poco la alegría: antes de acabar el mes, Europa manda recado de que el REF está muy crudo