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Las deliberaciones de los Consejos de Gobierno son secretas. Los consejeros se comprometen a guardar reserva de lo que se trata en los Consejos en la primera reunión en la que participan tras su nombramiento. Por eso nadie confirmará que lo que voy a contar sea cierto, y menos que nadie sus protagonistas más directos.
En el último Consejo de Gobierno, Lorenzo Olarte y Lorenzo Suárez tuvieron una agarrada importane a cuenta del espía Vicente López. Y no era la primera vez: inmediatamente después del cese de López, y no en Consejo de Gobierno, sino en un receso del mismo, Olarte criticó a su tocayo Suárez el haberse dejado colar un espía en el organigrama de la Administreación regional. Parece que Olarte estuvo más bien socarrón. Pero Suárez le respondió que López no fue propuesto por el PP, sino por Coalición Canaria, y por tanto, que habían sido los nacionalistas los que se habían dejado ‘colar’ al personaje, por asesoramiento de Maximino Galán, uno de los hombres de confianza de Manuel Hermoso. Olarte se vió obligado a replicar que él no tenía nada que ver con ese asunto, que todo había sido cosa de Hermoso, y la cosa quedó más o menos zanjada.
O no. Quizá porque se quedó con mal sabor de boca, Olarte volvió a sacar el asunto de Vicente López, casi un mes después del cese. Y esta vez en plena reunión del Consejo. Fue en la reunión previa a las vacaciones, y Olarte manifestó que sabía, por fuentes muy solventes, que López sigue acudiendo a la Consejería de la Presidencia con mucha frecuencia, incluso varias veces en semana. Al parecer, hay registradas visitas del ex director general de Informática y Telecomunicaciones en las dependencias de la Consejería, tanto en Las Palmas como en Santa Cruz. Olarte se extrañaba por un hecho que consideraba imprudente y reclamaba una explicación de Suárez.
Por toda respuesta, el consejero de la Presidencia reconoció la existencia de esas visitas y les quitó importancia: «Vicente López es muy amigo de Tomás Van de Valle», aseguró. Y añadió que él no podía prohibir a sus subordinados que reciban en su despacho a quien le parezca conveniente.
El debate entre Olarte y Suárez se acaloró, algo que no suele ocurrir con demasiada frecuencia en las reuniones de un Consejo que -en esta legislatura- parece caracterizarse por la existencia de muy buenas formas. En fin, que el tono subió hasta que terció Hermoso, quien vino a darle la razón a Suárez, quitando hierro al asunto: «Si Van de Valle y López son amigos, es normal que se reunan de ven en cuando», dicen que dijo.

Colchón:
Olarte manifestó al Consejo de Gobierno que Vicente López sigue acudiendo a la Consejería de la Presidencia con mucha frecuencia, incluso varias veces en semana