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La aparente calma chicha de la que hablaba en mi anterior entrega, ha desaparecido, parcialmente, con el anuncio firme de Coalición Canaria y Psoe de presentar una moción de censura al actual alcalde de Teguise, José Dimas Martín del PIL. Es cierto que, en este mismo periódico y en sección aparte, ya se decía que había movimientos en Teguise y que era inminente una moción de censura, a pesar del desmentido oficial que dirigentes de CC expresaron a la Redacción de este periódico. Con este adelanto, la pretendida unidad nacionalista, a la que aspiraba el presidente Jesús Machín, se quiebra, por el momento. La teoría predominante de un sector de CC de no pactar con el PIL se impone, aunque, en mi opinión, tengo mis dudas.


Es posible que todo se deba a una estrategia, a un compás de espera, hasta que se den mejores condiciones políticas, con el fin de llegar a un acuerdo con los pilistas para que se integren en CC, invitación que se extenderá al PNL de Juan Carlos Becerra. Lo de Teguise, aparentemente, puede tener un trasfondo envenenado, a no ser que al abrirse el sumario de la Operación Unión compliquen posibles entendimientos y la pretendida unificación nacionalista se vaya al traste. Pero no quiero anticiparme a los acontecimientos y habrá que esperar porque desde siempre la política lanzaroteña todo ha girado bajo el manto de turbulencias y huracanes.
En los posible acuerdos efectistas entre el PSOE y CC, la duda salta en Arrecife y Yaiza, donde se tendrá que conformar pactos de otra índole. En Arrecife se necesitan 13 concejales para dar mayoría y PSOE y CC sólo cuentan con 10, en total. El PP tiene 4, el PNL 2 y Alternativa Ciudadana, 2. El PIL, actualmente, sólo dispone de cinco concejales ya que dos están provisionalmente en prisión. En Yaiza, la situación aunque no sea similar, se presenta el panorama más complicado porque ya hubo una moción de censura. Quiero decir que si se quiere desalojar al PIL (4), deben dimitir dos de CC (3) para presentar una nueva moción con PNL (5) y PSOE (1), pues la mayoría está en 7. En Arrecife se puede dar la paradoja de que PP-PNL-PIL se unan para presentar una moción de censura, pero para ello los dos concejales del PIL encarcelados de forma preventiva deben quedar libres.
No tiene razón el PIL cuando tacha al grupo nacionalista en Teguise de “tránsfugas” ya que el mismo se presentó en la actual legislatura bajo las siglas de CC, por lo que la moción de censura hay que encuadrarla en la legitimidad democrática por mucho que duela a los pilistas verse desalojado de una plaza que siempre le ha dado muchos réditos. Pero no se puede tergiversar la realidad ni crear confusión en la opinión pública. Otra cuestión es expresar la contrariedad y la oposición a la censura, pero sin descalificaciones ni improperios porque hay que aceptar las reglas democráticas en el Estado de Derecho que disfrutamos. Y en todo caso, las críticas deberían ir hacia el PSOE por apoyar a un candidato a la alcaldía, denunciado judicialmente por “irregularidades urbanísticas” por el propio secretario general insular. Yo entiendo que es un varapalo para el PIL que al perder su feudo histórico electoral, al final sólo conservará transitoriamente el Ayuntamiento de Yaiza ya que se encuentra en plena minoría, situando al grupo de gobierno en una balsa muy inestable y pendiente de una posible moción de censura si se une PNL-CC-PSOE, aunque, para ello, deben de dimitir dos concejales nacionalistas.
En definitiva, en esta convulsa y alterada isla todo puede suceder -políticamente hablando- pero, repito, que la censura en Teguise no despeja el futuro de los pactos entre CC-PSOE y se deben dar muchas carambolas para encontrar la estabilidad en diferentes instituciones de Lanzarote. Y para este escribidor el principio de acuerdo entre las filas nacionalistas y socialistas, en la Villa de Teguise, no clarifica el horizonte sobre los posibles pactos, por muchas firmas que se realicen ante notario.
En muchas mitologías y culturas se conoce a Mefistófeles como uno de los príncipes del Infierno, que utilizaba su poder para que los humanos siguieran sus oscuros designios. Gráficamente se le catalogaba como “enemigo de la luz” y como “destructor-mentiroso”. Cualquier similitud con el devenir de los pactos, en Lanzarote, es pura coincidencia. No obstante, por algún tiempo más, viviremos la tragicomedia que, en esta isla, se ha convertido en un deporte favorito por parte de la clase política.