a babor

Nacho González no pierde una: ayer pidió a Hermoso que haga de árbitro en la pelea que se traen Viéitez y Fiestas Coll a cuenta de los hipermercados. Fiestas quiere que se cumpla la Ley de Comercio y Viéitez no puede olvidar que la clientela de Telde no es sólo clientela del hiper, sino también clientela de Ican. Fiestas dice estar dispuesto a llevar a los hipermercados a los tribunales, y Viéitez dice que está decidido a darles la licencia, que es tanto como decir que la Ley de Comercio se la trae mismamente al fresco. Ambos, Fiestas y Viéitez, son nuevos en esto del Gobierno y no saben todavía que la mejor forma de salir en los periódicos cuando no hay criterios coincidentes es con la boca cerrada. Quizá Hermoso haga caso a Nacho González y consiga poner orden en la casa del Gobierno, logre callar a sus conejeros e imponga el imperio de la ley. Amén.
Pero es difícil: hace sólo un par de días, se inauguró en La Laguna un nuevo hiper, pasándose exactamente por el arco de triunfo la Ley de Comercio. A pesar de tratarse de una inauguración ilegal, asistió el alcalde ático de La Laguna, Elfidio Alonso, y ni Hermoso ni nadie le han dicho ni pío. La foto de la inauguración era como una vieja foto de una de esas antiguas películas de piratas, con Elfidio disfrazado de bucanero mayor, rodeado de un montón de corsarios. Por cierto, que el nombre del constructor Ambrosio Jimenez, que sonó y muy fuerte en relación con lo de Telde, ha vuelto a sonar igual de fuerte en la reciente inauguración de La Laguna… Parece que las leyes que se hacen en Canarias sólo afectan a unos pocos.
Y no sólo las leyes: en los últimos días de la anterior legislatura, casi in extremis, la Cámara regional aprobó de forma unánime una proposición no de ley, destinada a complementar la ley de Comercio, en la que se exigía al Gobierno que evitara lo que se dió en llamar «la consolidación de situaciones de hechos tendentes a implantar grandes superficies comerciales». Un eufemismo para describir lo que se pretendía que ocurriera con el hipermercado de Telde. Nacho González también ha recordado este asunto a Hermoso, y se ha rasgado las vestiduras por la falta de coherencia del Gobierno y etcétera, etcétera, etcétera.
Nada que objetar a don Ignacio: las leyes se hacen para ser cumplidas, y los acuerdos del Parlamento -y más si son unánimes- deben vincular a todo el mundo. Pero una cosa es predicar y otra muy distinta hacerlo con el ejemplo. En la foto corsaria de la inauguración del hiper de La Laguna, no sólo se disfrazó de pirata Elfidio Alonso. En la primera fila de recorrido estaba también con su parche y su pata de palo -mire usted por donde- uno de los miembros de la Mesa del Parlamento de Canarias. Precisamente del Parlamento, que es donde se hacen las leyes que luego no se cumplen. Y para que don Ignacio reflexione sobre aquello tan viejo de la viga en ojo propio y la paja en el ajeno: el personaje en cuestión era uno de los dos diputados que en la Mesa del Parlamento representan al PP.