a babor

Una cabeza humana normal (queda por tanto exenta del ejemplo la de Juan Alberto Martín), suele contener un cerebro. El cerebro es la parte anteroposterior del encéfalo, y está alojado dentro del cráneo. Consta de dos mitades (la derecha y la izquierda, según se mira de frente), llamadas hemisferios, y de las estructuras que unen esas dos partes. El cerebro necesita consumir un montón de oxigeno, para que las ideas se aireen, y por eso, esta vascularizado por cuatro troncos arteriales: las dos arterias carótidas internas y las dos arterias vertebrales. La porción periférica del cerebro se llama corteza y es de color grisaceo. Presenta una serie de surcos y pliegues. La parte central es de color más claro, porque en él se ubica lo que se llama sustancia blanca cerebral. No está claro si es en esa zona donde anidan las ideas más puras. En la corteza del cerebro es donde se hallan los cuerpos de las células nerviosas, cuyas prolongaciones, denominadas fibras nerviosas, se extienden hacia la sustancia blanca. Todo el conjunto del cerebro controla muchas funciones voluntarias, y es además la fuente de las sensaciones conscientes, del aprendizaje y de la memoria.

Pero a veces, esa máquina maravillosa que tenemos en la azotea, falla estrepitosamente.  Por ejemplo: falla la memoria cuando Alvarez Cascos dice que no habrá congreso regional del Partido Popular hasta después de las elecciones, porque lo importante ahora es hacer las listas. Falla la memoria porque no era eso lo que decía Alvarez Cascos hace sólo un mes, con el apoyo explícito de Blas Rosales. Lo que si funciona muy bien en este caso, es el aprendizaje: Alvarez Cascos ha aprendido que un congreso de su partido en estas islas, antes de las elecciones, puede ser un berenjenal de mucho cuidado, y por eso le falla la memoria, porque todo su esfuerzo mental está centrado en el aprendizaje de las enseñanzas del último sambenito del hotel Mencey. El cerebro, como pueden ver, es una maravilla, equilibra compensando por un lado lo que pierde por otro.

Otro ejemplo de problemas cerebrales: Juan Carlos Alemán, secretario general del PSOE tinerfeño, hace unas declaraciones asegurando que la integración de Unidad Canaria (el mini partido de Fernando Fernández) en el PSOE, es el primer paso para una alternativa de progreso. Aquí no es que falle la memoria -que falla y de forma estrepitosa-, aquí lo que ocurre es que se produce un colapso generalizado de todas las funciones cerebrarles, incluyendo la que regula la sensación consciente de ridículo bochornoso. Asegurar que lo que Fernández aporta al PSOE es lo que convierte al PSOE en una alternativa de progreso es la mayor de las columpiadas ideológicas que se han escuchado por estos lares en los últimos meses. Y mira que algunas de las que se han oido han sido buenas…

El cerebro es una máquina portentosa, de todas formas. Incluso el de Juan Carlos Alemán. Lo que ocurre es que el hombre anda estresado. Justificar una negociación con don Fernando es realmente agotador.