a babor

Recuerda aquellos días previos al viraje comunitario… cuando se notaba algo eléctrico en el ambiente y todo Dios callado, esperando a ver que iba a pasar. Recuerda aquellas primeras declaraciones de Saavedra metiendo la marcha atrás y los empresarios grancanarios seguros de que iba de farol y Cólogan mientras tanto reuniéndose en secreto en Madrid con los hombres de Felipe en la trastienda de Moncloa.

Recuerda aquellos días y no intentes pensar nada racional sobre lo que puede estar realmente ocurriendo en estos precisos momentos, sobre este extraño inicio del otoño del REF en pleno invierno comunitario.

Sólo deja funcionar tus sentidos. Descubre el rastro de un olor a chamusquina apenas perceptible en el aire y escucha esos silencios húmedos y cargados que suelen presagiar tormenta. Nota el discurrir de algo nuevo en los cuarteles generales de los empresarios de Las Palmas, algo así como un run-run con sordina que avisa de algo parecido a una suerte de rearme moral frente a la Europa que descubre alborozada su Este y se olvida de lidiar sus compromisos con el Sur más extremo… un leve run-run apenas sobrepasado por las declaraciones de ASINCA pidiendo que se agoten los plazos hasta que hable Bruselas, para que el REF no sea sólo su parte fiscal, los mecanismos de la Hacienda y luego ya veremos. Y nota al mismo tiempo el pulso callado de las gentes de ASAGA, vigilantes y sin embargo mudos por primera vez en varios años, en una tensión dispuesta a saltar a la primera de cambio, si algo llega a cocerse, si algo apunta siquiera que el caldero va camino del fuego para preparar la antigua receta del Protocolo dos con los mismos ingredientes de siempre.

Percibe lo mismo -o algo parecido- también en los equipos económicos de los partidos, bajo ese tonto esgrima de salón con destino a consumo ajeno, en el que Luis Hernández advierte al PSOE que puede quedarse solo en la votación del informe sobre la reforma fiscal y Juan Alberto Martín amenaza con nalgadas políticas en las posaderas de los que se queden al margen. Mucho ruido y pocas nueces en este dejar pasar el tiempo mientras Madrid anuncia su trámite de urgencia y apuesta por tener el REF listo antes de que acabe el año, como un regalo de epifanía a los habitantes de las islas. Como un IVA de carbón que el rey mago Borrell nos trae a los canarios malos.

¿Lo notas? Huele raro.

Algo huele mal en esta prisa para que los socialistas en Madrid aprueben el REF del primer Gobierno de centroderecha nacionalista de la historia regional. Algo huele mal cuando la prudencia aconseja esperar al sí de Bruselas antes de poner definitivamente en marcha este REF hecho a la medida de la integración… y sin embargo es la rapidez y la premura del PSOE y de Madrid la que se impone.

¿Y sabes lo que más raro huele?

Lo que peor huele es el retraso de Europa en dar su respuesta.