Paulino Rivero con Paola Tirados y Thais Henr quez, miembros del equipo español que ganó la medalla de plata en los Juegos Ol mpicos de Pek n.

El presidente ha anunciado que el nuevo Estatuto entrará en las Cortes antes de final de año, otra machada: ¿Pretende Rivero que el Parlamento discuta el nuevo Estatuto y lo apruebe por unanimidad en el par de meses que quedan después del verano? ¿Y que se asuma por los socialistas un acuerdo –paralelo o no- sobre la reforma del sistema electoral? Permitan que lo dude.

Estoy seguro de que Rivero tampoco se cree una higa lo que dice. Lo que pasa es que necesita tirar balones fuera para justificar lo que ha sucedido con la ‘Lotraca 2’ y quitarle hierro al que es –probablemente- su mayor fracaso político en lo que va de legislatura, amén de la demostración de que Canarias no puede avanzar competencialmente mientras el Gobierno no cierre un acuerdo con los socialistas para lograrlo. No debería ser tan difícil: el PSOE canarios están por la labor de facilitar el trabajo al Gobierno de Canarias –lo demostraron con su ridícula división en el Congreso- y además Zapatero necesita los votos de Coalición en las Cortes. No habrá mejor momento que éste para plantear la negociación del Estatuto con los socialistas. Y si los socialistas pierden el Gobierno frente al PP, las posibilidades de una ampliación competencial dejarán de existir. Rivero debería saberlo, después de dos años con el PP de socio.

Lo que ocurre es que este Gobierno y su presidente están más preocupados por la política que por gobernar. No les importa lo más mínimo si el Estatuto sale o no sale en esta legislatura. Lo que le importa es poder culpar al PSOE de que no salga. Rivero ya va preparando el terreno: primero, justifica el voto contrario a la ‘Lotraca 2’ de sus socios conservadores alegando que votaron contra de la ampliación competencial en el Parlamento de Canarias. Eso es cierto, pero lo hicieron cuando estaban fuera del Gobierno regional, y luego se comprometieron a apoyar la ‘Lotraca 2’ al firmar el Pacto Canario. Tras justificar el voto contrario de sus socios, Rivero acusa al PSOE por lo mismo, y anuncia sobre la marcha unos plazos imposibles de cumplir para enviar el Estatuto a las Cortes.

Pero la señal más claro de por dónde van a ir los tiros es cuando Rivero dice que el PSOE ya ha aceptado que la reforma electoral quede fuera del debate Estatutario. Eso es falso de toda falsedad. Lo que el PSOE ha dicho por activa y pasiva es que sin reforma del sistema electoral no habrá apoyo al Estatuto, ni aquí ni en Madrid. Y Rivero no va a permitir una reforma electoral que impida que el tercer partido en número de votos en las últimas elecciones regionales en Canarias –el suyo- sea el que ostente la Presidencia. No habrá Estatuto en esta legislatura, porque Rivero no tiene interés en que lo haya. Lo único que hace es cacarear un poco en el Día de Canarias.